No hay terceros en discordia 🔥

No hay terceros en discordia 🔥

Esta semana se va a sentir intensa. Cuando las energías se mueven fuerte, suelen salir a la luz esos conflictos que nos sacuden el centro. Por eso, hoy quiero hablarte de un concepto que siempre genera ruido, pero que es vital para nuestro bienestar y para entender cómo nos vinculamos: la aparición de un "tercero en discordia".

Para comprender esto a un nivel más profundo, te invito a mirar el origen de la palabra. "Discordia" nace del latín: se forma con el prefijo dis- (que indica separación, divergencia o división) y la raíz cor, cordis (que significa corazón). Literalmente, significa "corazones separados" o corazones que laten en distintas direcciones.

Desde las Constelaciones Familiares, y observando cómo estas situaciones nos afectan, la premisa es directa y liberadora: no hay terceros en discordia.

Ese factor externo (que puede ser una expareja, un familiar opinólogo, un compañero de trabajo o una situación) no llega para destruir algo sólido, sino para ponerle un resaltador a una grieta que ya existía. Viene a mostrarte exactamente dónde están esos "corazones separados", ya sea por distancia emocional, por falta de límites claros o por viejos patrones de comportamiento que seguís repitiendo.

Nadie ocupa un lugar que no está vacío. El tercero funciona como un espejo que te dice: acá hay algo que necesita ser visto y ordenado.

¿Cómo identificar estos vacíos y descubrir qué nos vienen a enseñar realmente los "terceros" en nuestra vida? te invito a hacer esto hoy mismo para que puedas empezar a mover esta energía, un pequeño ejercicio de liberación sistémica. Si sentís que hay un "tercero" desequilibrando tu mundo, hacé lo siguiente:

Buscá tu centro: Tomate un momento de silencio, cerrá los ojos y respirá profundo. 

Visualizá la situación: Imaginate a vos, a la otra parte de tu vínculo, y a ese "tercero" (sea persona o situación).

El reconocimiento: Mirá mentalmente a ese tercero, sin enojo, y decí internamente: "Te veo. Veo la grieta que venís a mostrarme. Gracias por hacer visible lo que estaba oculto."

El orden: Ahora, visualizá tu propio vínculo (o a vos misma, si es un conflicto interno) y decí: "Me hago cargo de mi parte. Retomo mi lugar y mi poder personal, y libero lo que no me pertenece."

El cierre: Respirá profundo y sentí cómo tu energía vuelve a tu centro, recalibrada, dejando que cada quien ocupe el lugar que le corresponde.

Te abrazo fuerte y que tengas una excelente semana de descubrimientos,

Vanesa.

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