Ritual: Nutrirme sin vaciarme
Nutrirme sin vaciarme
Un recorrido de nueve días para equilibrar el dar y el recibir sin quedar afuera de tu propio cuidado.
¿Para quién es?
Este ritual puede acompañarte si sentís que:
- Siempre estás disponible para cuidar, sostener o resolver.
- Ser necesaria se convirtió en una manera de sentir que tenés un lugar.
- Te cuesta descansar, pedir ayuda o recibir sin sentir culpa o deuda.
- Das más de lo que realmente tenés disponible.
- Necesitás incluirte dentro del cuidado que ofrecés a otras personas.
¿Para qué realizarlo?
Para observar cómo, cuánto y desde qué lugar das; explorar las dificultades que aparecen al recibir y comenzar a construir un intercambio más equilibrado.
No se trata de dejar de cuidar, sino de aprender a hacerlo sin abandonarte.
¿Qué puede dejarte este recorrido?
Al finalizar los nueve días, podés reconocer con mayor claridad tus límites, registrar cuándo estás dando desde la plenitud o desde el agotamiento y permitirte pedir, recibir y cuidarte con mayor apertura.
Palabras del recorrido: dar, recibir y equilibrar.
Dejanos tu email en el formulario y te enviaremos el PDF del ritual y la guía de activación de cristales.
Activación cristales
Dentro de tu kit vas a encontrar tres cristales, uno para cada etapa del recorrido.
Cada cristal te va a acompañar durante tres días.
No necesitás realizar una práctica complicada ni conocer previamente las propiedades de las piedras. En este recorrido vamos a utilizarlas como anclas simbólicas: objetos que podés tocar, mirar o llevar con vos para recordar la intención que estás trabajando.
El primer día de cada etapa, tomá el cristal correspondiente entre las manos.
Cerrá los ojos, realizá tres respiraciones lentas y repetí tres veces la afirmación de esa etapa.
Después preguntate:
“¿Qué me invita a reconocer o practicar esta etapa?”
No necesitás encontrar una respuesta inmediata.
Durante el día podés llevar el cristal con vos o dejarlo en un lugar visible.
Los dos días siguientes, sostenelo durante una respiración y repetí la afirmación una vez antes de comenzar la práctica diaria.
El cristal no hace el proceso por vos.
Te ayuda a recordar la intención que vos elegiste habitar.